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Kyle

El efecto del programa de Héroes Jirafa puede ser profundo en los estudiantes. Mi nombre es Kathy Frazier y soy maestra de escuela primaria y secundaria a la que asisten chicos sobresalientes en Kent, Ohio, EE. UU. Les voy a contar sobre uno de los muchos chicos que he guiado a través del programa.

Kyle estaba en mi clase de tercer grado y después de una puesta en común sobre las personas sin hogar, dijo: "Mi madre, mi hermana y yo nos quedamos en el refugio para personas sin hogar aquí en nuestra ciudad durante un mes entero. Es un lugar muy agradable, pero creo que podrían necesitar algunas frazadas también.” Miró a sus compañeros. - “¿Qué dicen? ¿Creen que deberíamos ayudarlos?”

La clase se inspiró en Kyle. Antes de que tocara el timbre, se habían decidido a llevar a cabo el “Proyecto Frazadas”. El día siguiente crearon un plan y en muy poco tiempo habían hecho una gran caja para recibir las donaciones. Confeccionaron afiches y anuncios.

Sin embargo, no funcionó. Después de dos semanas de promocionar su proyecto, la caja para frazadas solo tenía dos. Los niños estaban frustrados y decepcionados. Fue hora de que yo preguntara: "¿Por qué creen que los alumnos no están donando para nuestro proyecto?"

Resultó que la mayoría de los estudiantes en la escuela no tenían ninguna frazada adicional en casa ni el dinero para comprar nuevas. Había un montón de caras largas en el aula hasta que Kyle habló de nuevo.

- “El refugio para personas sin hogar necesita otras cosas, no solo frazadas. ¿Por qué no los llamamos?

Los niños obtuvieron una lista de artículos necesarios, como lamparitas de luz, pañuelos de papel y pasta de dientes. Y cambiaron el nombre del proyecto a “Proyecto Cosas”. Así todos podían contribuir y la caja para las donaciones se empezó a llenar.